
Descubre qué es el levantamiento de mejillas, sus técnicas, resultados y recuperación. Guía completa sobre cómo rejuvenecer el tercio medio facial de forma natural con el enfoque del Dr. Richer.
El levantamiento de mejillas es uno de los procedimientos más eficaces para rejuvenecer el tercio medio facial y devolver al rostro un aspecto descansado, armónico y natural.
En la práctica del Dr. Richer, este tratamiento se aborda desde una perspectiva integral: no se trata solo de “levantar” la piel, sino de reposicionar estructuras profundas, restaurar volumen y respetar la expresión individual de cada paciente.
Si notas que tus mejillas han perdido proyección, que el surco nasolabial se ha marcado o que tu rostro luce cansado incluso cuando descansas bien, este procedimiento puede ser una opción relevante.
A continuación, encontrarás una guía completa, clara y basada en criterios médicos sobre todo lo que deberías saber antes de considerar un levantamiento de mejillas.
El levantamiento de mejillas, también conocido como lifting del tercio medio facial, es un procedimiento que reposiciona los tejidos profundos de la zona central del rostro.
Su objetivo principal es restaurar la altura y el volumen del pómulo, mejorar la transición entre el párpado inferior y la mejilla y suavizar los pliegues nasolabiales.
A diferencia de tratamientos superficiales, este procedimiento actúa sobre planos profundos como la grasa malar y el sistema músculo-aponeurótico superficial (SMAS), logrando un rejuvenecimiento más duradero y natural.
En manos expertas, como las del Dr. Richer, el resultado no es un rostro “estirado”, sino una apariencia rejuvenecida que conserva la identidad facial.
Con el paso del tiempo, el rostro no solo envejece por flacidez cutánea. La grasa facial profunda se desplaza hacia abajo, el hueso pierde soporte y la piel reduce su capacidad elástica por la disminución de colágeno y elastina. En la zona de las mejillas, esto se traduce en pómulos planos, surcos más profundos y un aspecto cansado.
Cuando el tercio medio facial pierde soporte, el rostro puede adquirir una expresión triste o fatigada. La transición entre el párpado inferior y la mejilla se vuelve más marcada y aparecen las llamadas “ojeras estructurales”. El levantamiento de mejillas busca corregir estos cambios desde su origen, no solo disimularlos.
Este procedimiento está indicado para tratar:
En muchos pacientes, el levantamiento de mejillas produce un efecto positivo indirecto sobre la línea mandibular y el cuello, ya que al restaurar el soporte central del rostro, se redistribuyen mejor las tensiones faciales.
El abordaje quirúrgico es la opción más completa y duradera para pacientes con flacidez moderada a severa. Existen diferentes técnicas, entre ellas el lifting SMAS y el lifting endoscópico del tercio medio.
El levantamiento SMAS permite reposicionar los tejidos profundos y retirar el exceso de piel de forma controlada. Las incisiones se ocultan en zonas estratégicas, como la línea del cabello o alrededor de la oreja, para minimizar cicatrices visibles. Este procedimiento ofrece resultados duraderos y una mejora significativa del contorno facial.
El levantamiento endoscópico de mejillas es una alternativa menos invasiva, indicada en casos seleccionados. Utiliza pequeñas incisiones y una cámara para elevar los tejidos del tercio medio facial, con menor tiempo de recuperación y cicatrices mínimas.
Los hilos tensores representan una opción mínimamente invasiva para pacientes con flacidez leve a moderada. Estos hilos se colocan bajo la piel para elevar y fijar los tejidos, estimulando además la producción de colágeno.
Aunque el procedimiento es rápido y la recuperación es corta, sus resultados son temporales. En general, el efecto puede durar entre uno y tres años, dependiendo del tipo de hilo y de las características del paciente.
Los rellenos dérmicos no levantan tejidos de forma quirúrgica, pero sí restauran volumen estratégico en los pómulos, lo que genera un efecto de elevación visual. El ácido hialurónico permite redefinir la estructura del tercio medio facial y suavizar surcos.
Este enfoque es ideal para pacientes jóvenes o como complemento a un levantamiento quirúrgico. En la práctica del Dr. Richer, los rellenos se utilizan con criterio estructural, evitando resultados artificiales.
El levantamiento de mejillas alcanza su máximo potencial cuando se entiende como parte de un rejuvenecimiento facial integral y no como un procedimiento aislado. El envejecimiento facial ocurre de forma global y tridimensional, por lo que tratar solo una zona puede generar resultados incompletos o poco armónicos.
Al reposicionar las mejillas y restaurar su volumen natural, se produce un efecto positivo en zonas cercanas del rostro. La transición entre el párpado inferior y la mejilla se vuelve más suave, las ojeras estructurales se atenúan y el surco nasolabial pierde profundidad.
Este soporte central también influye en la percepción de la línea mandibular, ya que mejora el equilibrio visual entre el tercio medio y el inferior del rostro.
Un levantamiento de mejillas bien planificado puede complementarse con cirugía de párpados cuando existe exceso de piel o bolsas palpebrales. Esta combinación permite rejuvenecer la mirada sin alterar la expresión natural.
Al tratar de forma conjunta el párpado inferior y la mejilla, se evita el aspecto hundido o artificial que puede aparecer cuando estas zonas se abordan por separado.
El tercio medio facial influye directamente en la armonía del contorno inferior del rostro. Por ello, el levantamiento de mejillas puede integrarse con procedimientos en la mandíbula y el cuello, como lifting cervicofacial o tratamientos de definición mandibular. Este enfoque asegura continuidad estética y evita contrastes entre una mejilla rejuvenecida y un cuello envejecido.
Uno de los principios fundamentales del Dr. Richer es rejuvenecer sin transformar. El objetivo del levantamiento de mejillas no es cambiar rasgos ni crear un rostro diferente, sino restaurar proporciones, soporte y frescura respetando la identidad del paciente. Un resultado exitoso es aquel que se percibe natural y coherente con el resto del rostro.
El objetivo principal es lograr un rejuvenecimiento natural, donde el rostro se vea más fresco y descansado, sin perder expresión. Los pacientes suelen notar mayor proyección del pómulo, reducción de los pliegues nasolabiales y una transición más suave entre párpado y mejilla.
Los resultados de la cirugía pueden durar muchos años, aunque el envejecimiento continúa de forma natural. La duración exacta depende de factores como genética, hábitos de vida y cuidados posteriores.
La recuperación varía según la técnica empleada. Tras procedimientos mínimamente invasivos, la reincorporación a la rutina puede ser rápida. En cirugías del tercio medio facial, es normal experimentar hinchazón y hematomas durante las primeras semanas.
Durante el postoperatorio es fundamental seguir las indicaciones médicas, evitar esfuerzos intensos, proteger la piel del sol y mantener controles regulares. Estos cuidados influyen directamente en la calidad y durabilidad del resultado.
Como cualquier procedimiento médico, el levantamiento de mejillas conlleva riesgos, aunque son poco frecuentes cuando se realiza por un cirujano plástico certificado. Entre ellos se incluyen infección, asimetrías temporales, alteraciones de sensibilidad o cicatrices visibles.
Una evaluación personalizada, como la que realiza el Dr. Richer, es clave para elegir la técnica adecuada y minimizar complicaciones.
No, cuando se realiza correctamente. El objetivo es restaurar la posición natural de los tejidos, no tensarlos en exceso. Un buen resultado mantiene la expresión y la identidad facial.
El lifting facial aborda principalmente la flacidez del tercio inferior y cuello, mientras que el levantamiento de mejillas se enfoca en el tercio medio del rostro, especialmente pómulos y surcos nasolabiales.
Depende de la técnica. Los rellenos e hilos ofrecen resultados temporales, mientras que la cirugía puede proporcionar mejoras duraderas durante años.
No existe una edad exacta. Se indica según el grado de flacidez y pérdida de volumen. Muchos pacientes consultan entre los 40 y 60 años, aunque cada caso debe evaluarse de forma individual.
El levantamiento de mejillas es un procedimiento clave para rejuvenecer el tercio medio facial de forma natural, restaurando volumen, soporte y armonía. Más allá de la técnica elegida, el éxito del tratamiento depende de un diagnóstico preciso y de una visión estética integral.
En la consulta del Dr. Richer, este procedimiento se plantea como parte de un plan personalizado, enfocado en resultados equilibrados, seguros y duraderos. Informarte, entender tus opciones y confiar en un especialista experimentado es el primer paso para tomar una decisión consciente y alineada con tus expectativas.